Las frutas y los vegetales no necesitan plástico – Hablemos de cómo consumirlos sin dañar el planeta

IMG_1946 copy

Por: Juliana Abaúnza

Las frutas y los vegetales vienen en sus envoltorios naturales y se pueden lavar, entonces ¿por qué las ponemos en bandejas de icopor y las envolvemos en plástico? La respuesta a esta pregunta es la misma respuesta a casi todas las preguntas sobre el uso irresponsable de recursos: porque es más cómodo para nosotros.

Por eso existen los paquetes de plástico con un porción piña picada y los tarritos que tienen zumo de limón ya exprimido. Porque qué pereza comprar una piña y picarla o comprar limones y exprimirlos. Es más fácil comprar todo ya hecho y después deshacernos del recipiente.

Entonces cuando hacemos mercado compramos manzanas, bananos y pepinos envueltos en plástico porque nos dan la ilusión de que son más higiénicos y porque qué pereza tener que llegar a la casa a lavarle la tierra a una zanahoria. Mejor que venga ya lavada, pelada y cortada en una linda bolsita de plástico que después botaremos. (Si tan solo pudiéramos hacer que nos la dieran en la boca).

IMG_1936.jpg

Hemos llegado a un punto en el que no conocemos casi nada de la cadena de producción de los alimentos que llegan a nosotros y el plástico es la representación de esa desconexión que tenemos con el origen de nuestra comida. Es hora de romper esa barrera y crear una nueva relación con lo que comemos.

Si tomamos la decisión consciente de evitar el plástico, es más probable que consumamos alimentos frescos. Eso nos obligará a comprar en tiendas más pequeñas, en mercados campesinos o en plazas. Además, esas frutas y vegetales sueltas y sin empaque tienden a ser más baratas, así que no solo le ayudamos al planeta sino a nuestras cuentas de ahorros.

IMG_1942 copy.jpg

Yo sé que es un proceso a veces frustrante. El año pasado tomé la decisión de dejar de comprar frutas y verduras que vinieran envueltas en plástico y a veces volvía a la casa de mal genio porque, por ejemplo, tenía que comprar lechuga pero solo había envuelta en una bolsa. Pero eso me obligó a buscar nuevas opciones, a dejar de comprar en el supermercado grande e investigar dónde había sitios pequeños donde pudiera comprar cosas frescas. Recordé que no tiene nada de malo que los alimentos estén untados de tierra. ¡De ahí provienen!

No les voy a mentir. A veces cuando estoy de afán y necesito un zucchini y el sitio más cercano lo vende solo envuelto en plástico, lo compro. Nadie es perfecto. Y no siempre podemos remar contra el mundo. Pero que a veces toque ceder, no significa que no valga la pena hacer el esfuerzo. Sean conscientes sobre los alimentos que compran y los empaques en los que vienen.

IMG_1940 copy.jpg

Pero no crean que solo bajándole al plástico ya solucionaron el problema. Como dice Mariana Matija, creadora del blog Cualquier cosita es cariño, el plástico se ha convertido en un chivo expiatorio y a veces le echamos la culpa de todo lo malo. Entonces, que no les pase que por pensar “no voy a comprar mi porción de sandía picada en tarritos plástico”, entonces la compran empacada en cajas de papel. Esas cajas de papel también requieren un montón de recursos naturales para ser fabricadas y también tienen un impacto ambiental.

Lo que tenemos que cambiar es nuestros hábitos de consumo. Tenemos que empezar a ser más conscientes del uso de los materiales y los recursos. Tenemos que reducir no solo la cantidad de plástico, sino la cantidad de comida que compramos, almacenamos, no usamos, dejamos que se dañe y luego botamos.

¿Les pasa que siempre compran 10 tomates, usan solo 4 y luego ven como los otros 6 se pudren en la nevera? En este post de hace algunos meses, les dimos consejos para reducir el desperdicio de comida.

IMG_1935.jpg

Entonces, cuando vayan a hacer mercado, lleven sus propias bolsas de tela o una canasta. Ya estando allí, lleven solo la cantidad necesaria de comida. Este es un proceso que toma al menos un par de semanas de aprender. Algunas veces comprarán menos de lo que necesitan, otras más. Pero poco a poco se conocerán a ustedes mismos y sabrán exactamente cuánto consumen, para así comprar solo lo necesario y no desperdiciar.

Cuando sepan la cantidad, procuren no coger alimentos que vengan envueltos en plástico y tampoco cojan esas bolsitas que todos los supermercados tienen en rollo para que uno guarde las verduras y las frutas. “Pero, Juliana, ¿dónde guardo los tomates para que no salgan rodando por todos lados?”, se preguntarán. Pues, les tengo la respuesta. La señora Luz Stella Vera tiene una empresa llamada Sálvame. A ella le pueden comprar unas bolsas reutilizables hechas con malla en las que pueden guardar todo. Cada bolsita tiene una cuerdita ajustable para que nada salga rodando. Pueden escribirle o llamarla al 3195756430, hace envíos a cualquier lugar de Colombia y además vende bolsas de tela, pañales reutilizables y otro montón de productos.

Ahora que se fueron del supermercado y llegaron a sus casas con sus alimentos en bolsas reutilizables, les voy a dar consejos para que los almacenen de manera correcta y sin usar tanto plástico. ¿Por qué digo “tanto”? Porque el plástico es un material maravilloso cuando se usa de manera correcta y no de forma desechable. Los contenedores de Tupperware, por ejemplo, son mis mejores amigos; sirven para guardar cosas en la nevera de forma organizada y además duuuuuuuran.

 

  • Aguacates: Ténganlos afuera de la nevera en las bolsas de malla o en una canasta.
  • Ajo: Guárdenlo a temperatura ambiente en un recipiente abierto para dejar que el aire circule. No le quiten la piel hasta que estén listos para usarlos.
  • Bananos: Ténganlos afuera, puede ser en las bolsas de malla o en una canasta encima de la nevera. Cuando ya maduren lo suficiente, cómanselos o guárdenlos en la nevera.
  • Brócoli: Guárdenlo en un recipiente abierto en la nevera.
  • Cebolla: Cojan unas medias veladas que ya no usen, metan las cebollas en cada pierna y aten nudos entre cada una. Cuélguenlas a temperatura ambiente. Si esa idea no combina con su decoración de la cocina, pueden guardar las cebollas como el ajo, a temperatura ambiente en una canasta o en un recipiente abierto. Bajo ninguna circunstancia las metan en la nevera. La humedad y el frío hacen que se pongan blanditas.
  • Espárragos: Corten uno o dos centímetros del tallo y párenlos en un vaso o taza con agua. Pueden guardarlos en la nevera o dejarlos afuera a temperatura ambiente.
  • Lechuga: Tener la lechuga fresca y crocante es difícil, por eso es mejor consumirla lo más rápido que puedan. Para almacenarla, ténganla húmeda en algún contenedor hermético en la nevera.
  • Manzanas: Pueden tenerlas al aire libre en un lugar frío de la cocina.
  • Papas: Guárdenlas en un lugar oscuro y frío, pero sin refrigerar. El frío de la nevera les cambia el sabor y la textura. Pueden ponerlas en una bolsa de malla, en una canasta o en una caja de cartón.
  • Pepino: No los guarden en la nevera porque el exceso de agua hace que se pongan blanditos y se dañen rápido. Si definitivamente tienen que refrigerarlos, guárdenlos en el cajón de verduras, que es la parte menos fría de la nevera.
  • Tomates: ¡No los metan a la nevera! Dependiendo de qué tan maduros estén, pueden durar una o dos semanas al aire libre.
  • Zanahorias: Si todavía tienen hojas, córtenlas porque pueden atraer humedad. Después, guárdenlas en un recipiente cerrado que tenga un centímetro de agua. Cambien el agua cada dos días.

IMG_1944.jpg

Anuncios

3 thoughts

  1. Un ejercicio fácil de realizar, debemos desaprender (una palabreja ), que debemos tener en nuestra cabeza , gracias por mensionar el trabajo de sálvame. Venimos trabajando desde hace 5 años con mucho amor a nuestra madre tierra.

    Me gusta

  2. En casa llevamos un tiempo haciendo cambios para reducir el uso de plásticos. Compramos detergentes ecológicos a granel, compramos la fruta y verdura y pequeños comercios, sustituimos productos de un solo uso por reutilizables, yo utilizo la copa menstrual desde hace años… Y cuando no nos queda más remedio que utilizar plástico, se recicla debidamente. Todo es cuestión de concienciarse y dar el paso. Merece la pena.

    Me gusta

  3. Existe la iniciativa ‘desnuda la fruta’ que esta extendida en varias partes del mundo , haciendo un llamado a la acción para disminuir los empaques innecesarios de los alimentos. Nosotros desde La Baquiana también queremos promover cambios de hábitos desde nuestro hogar para buscar minimizar los impactos negativos al ambiente. Me encantan tus blogs!! Somos muchos en pro del cuidado del medio ambiente!

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s