¡Tócate!

Por: Edna Cárdenas
Ilustraciones: Susana Velasco

Nuestras manos son las mejores herramientas para conocernos. Suena muy hippie pero es real. La Liga Colombiana contra el Cáncer y muchas organizaciones internacionales que trabajan para que todas las mujeres del mundo nos hagamos juiciosas el autoexamen, están de acuerdo en que realizar este proceso a partir de la llegada de la primera regla es determinante para lograr identificar cualquier cambio en las tetas.

Las tetas pueden cambiar por muchas razones; resequedad en la piel, factores hormonales e incluso como reacción secundaria a un tratamiento médico. Aunque no somos doctoras, ni pretendemos serlo, sí queremos animarlas a que no solo le pierdan el miedo a tocarse sino a que se toquen las tetas cada mes.

Encontrarse alguna bolita o masita rara en las tetas no necesariamente implica que tengan alguna enfermedad grave, solo es una señal de alarma para que visiten a su médico y este les dé un diagnóstico acertado.

Personalmente me resulta un poco miedoso el tocarme las tetas y conozco muchas mujeres de varias edades que sienten lo mismo o simplemente no le prestan atención a este tema porque consideran que eso no les toca a ellas. El miedo viene porque hay un montón de campañas del cáncer de seno que nos hablan en otro idioma y que no son muy específicas, pero al tener la palabra cáncer ya nos meten la idea de que cualquier cosa rara en nuestras tetas es sinónimo de una enfermedad grave.

Sin embargo, existen campañas muy claras y amigables como Know Your Lemons, creada por la diseñadora Corrine Beaumont, quien perdió a su abuela y bisabuela a causa del cáncer de seno. Ella usó limones para enseñarnos a las mujeres sobre la detección temprana del cáncer de seno.

Aunque en Ideario no hemos creado campañas tan lindas como Know Your Lemons, sí podemos darles algunas recomendaciones para realizarse el autoexamen.

  1. Háganlo siempre una semana después de que les llegue la regla. Por lo general las tetas se inflaman durante el periodo y podría resultar doloroso tocarse.
  2. Existen muchas páginas especializadas que les indican los pasos para hacerse el autoexamen. Hay varias posiciones para hacerlo: frente al espejo con un brazo levantada, recostada con los brazos detrás de la cabeza, en fin. Les dejamos una guía para que encuentren la forma con la que se sientan más cómodas, lo importante es que lo hagan.
  3. Por lo general los pasos para hacer el autoexamen son claros. Lo que hay que buscar son las señales de alarma para asistir al médico. Para esto es necesario que se conozcan y se toquen para saber cómo son sus tetas. Pueden aparecer bolitas que desaparecen al mes o masitas que aparecen y con el tiempo van creciendo. Estas son algunas de las señales de alarma:TITSnombres
  4. No tengan miedo, piensa que por cada vez que te toques estás haciendo un acto de amor hacia ustedes misma, están siendo responsables con su salud y están previniendo un montón de cosas, no solo cáncer.
  5. La constancia es clave. Sean muy constantes con el autoexamen e inclúyanlo en sus rituales de belleza del mes. De nada sirve tocarse una sola vez el año, es necesario hacerlo TODOS los meses y si tienen mala memoria lleven un registro en un cuaderno o en Drive de lo que van encontrando.

Antes de acabar de leer abran su calendario y programen los días que se van a tocar las tetas en el mes, porque no todo es trabajar o estudiar, también es importante amarnos y cuidarnos.

Guía básica para cuidar la ropa

ilustraciones como cuidar la ropa-03.pngPor: Edna Cárdenas
Ilustraciones: Susana Velasco

Desde que vivo sola he tenido que recurrir a la sabiduría de mi familia y de Internet para aprender a sobrevivir en temas del hogar, como cocinar, hacerme remedios caseros para males pequeños y para saber cómo sacarle manchas a mi ropa.

Sin embargo, una de las primeras cosas que aprendí sobre el tema de cuidar la ropa es que va más allá de sacar manchas difíciles y separar la ropa por colores antes de meterla a la lavadora. Hoy quiero compartir las cosas que he aprendido muchas veces después de cometer errores irreversibles:

  • Disminuye la frecuencia de lavado: Intenta no lavar tu ropa después del primero uso, a menos que sea necesario. Para lograr esto puedes colgar tu ropa después de usarla en un lugar aireado y luego guardarla en tu closet. Esto además de cuidarla, es más amigable con el medio ambiente. Los datos lo dicen: en 2007 Levis hizo un estudio global para medir la huella de carbono de sus jeans y encontró que en dos años de uso de unos jeans gastamos en promedio 3500 litros de agua, el equivalente a 6.700 vasos.
  • Conoce tu ropa: El mejor aliado para esto es leer y seguir las instrucciones de lavado. Por lo general, nuestra ropa tiene una etiqueta con simbolitos raros, esos son la clave para lavarla de manera correcta. En serio, es mejor no ser tercos con estas indicaciones. Si dice que no lavar en seco, no mandes a lavar en seco, fácil.
  • Deja que el aire fluya: Sabemos que este punto es difícil porque no todas podemos decidir el tamaño y forma de nuestros closets; sin embargo, intenta optimizar tu espacio para que circule aire entre las prendas colgadas. Si vives en un lugar con poca circulación de aire, que por lo general son propensos a generar humedad, pon bolsitas contra la humedad en tu closet para evitar que aparezcan hongos en tus prendas. Esas bolsitas las consigues en Home Center.
  • Usa ganchos acolchonados o de madera: Usualmente los ganchos plásticos o de baja calidad se desgastan y les salen espinitas que se enredan en tu ropa y la dañan. Si no tienes ganchos de madera o acolchonados, intenta cubrir los plásticos con microporo o con la tela adhesiva blanca que venden para pegar gasa.
  • Actúa rápido: Si te salpicas de tu comida favorita, lo ideal sería que inmediatamente te quitaras la prenda y la lavaras con agua fría pero como no siempre lo podemos hacer, en ese caso puedes pasarle un paño con agua fría. Si es una mancha de tinta o de vino oscuro, ponle mucha sal encima para que ésta absorba la mancha y no el tejido. Al llegar a casa o al levantarte, lava la prenda a mano.
  • Evita el uso de cloro: En el mercado nos venden mil opciones que incluyen cloro para desmanchar. Este químico es altamente abrasivo y puede acabar con la calidad de tu ropa, incluso mancharla, sin mencionar que sobre color puede crear parches horribles. Si debes sacar alguna mancha difícil, intenta con recomendaciones caseras o en tu lavandería de confianza pero renuncia desde ya al cloro.

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Prenda

Almacenamiento

Lavado

Chaqueta de cuero sintética Colgada en ganchos de forma ancha para evitar que se formen pliegues. Usa jabón suave diluido en agua. Frota esta mezcla con un paño de algodón sobre la chaqueta.
Sacos o blusas de lana (también aplica para cuellos, ruanas y bufandas) Guardar en cajones porque colgados pueden deformarse. NUNCA laves la lana con agua caliente o uses secadoras, podrás encoger tus prendas favoritas. Lava siempre a mano con agua fría.
Ropa elástica (por lo general la ropa deportiva) Doblada. NUNCA la laves junto a toallas o prendas que suelten motas, arruinarás la textura del spandex.
Jeans Doblados o colgados. No es necesario lavarlos con cada mancha o mugre que le cae. Puedes limpiar la zona afectada con un trapito blanco que no suelte motas, así te durarán más.

 

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Los beneficios de agradecer

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Por: Edna Cárdenas

Llevar un “Gratitude Journal” o “Diario de la gratitud” es una práctica que puede servir para enseñarle a nuestros cerebros a concentrarse más en las cosas buenas de la vida.

El “Gratitude Journal” lo propuso un investigador gringo llamado Martin Seligman, uno de los precursores de la Psicología Positiva, que ha intentado explicar los fenómenos positivos de la mente para incrementar el bienestar de las personas. Este señor encontró que una forma de aumentar nuestro bienestar era agradecer diariamente por tres cosas que hayan salido bien. Cuando agradecemos dormimos mejor, ponemos en orden nuestra cabeza, nos sentimos mejor con nuestra vida, nos conectamos con los demás y fortalecemos nuestras relaciones interpersonales.

En mi experiencia, tener un Gratitude Journal me ha ayudado a ser menos pesimista, ver las cosas desde otra perspectiva, valorar más lo que tengo y quejarme menos por lo que me falta. Así que si quieren tener un gratitude journal, esto es lo que van a necesitar:

post-enero-061. Un cuaderno o libreta. A mí me funcionó tener una agenda linda que me diera ganas de escribir y dibujar.
2. Algo para escribir (lápices, esferos, colores, crayolas, tizas, delineador de ojos: con lo que se sientan mejor).
3. Concentración. Lo más difícil.
4. Ganas de sentirse mejor.

¿Cómo llenar el diario?

– No hay una fórmula establecida para llenarlo, entonces háganlo en el momento en el que se sientan mejor y en el formato que prefieran (si les gusta más virtual lo pueden hacer en th4nx.org o si prefieren el contacto con cosas físicas entonces háganlo en una libreta).

– Escriban tres cosas que salieron bien en el día y por las que quieran agradecer. Pueden ser cosas sencillas como “conocí la música de un cantante gringo que me gustó mucho y se llama Ty Segall” o cosas transcendentales como “me dieron una Beca de escritura creativa en Harvard”.

– Al frente de cada una de las cosas que escogieron, escriban por qué creen que salieron bien: “porque escuché completa la lista de recomendados que me da Spotify” en el caso de Ty Segall o “porque escribí el mejor ensayo de aplicación de la historia” en el caso de la Beca en Harvard.

– Es muy importante listar las cosas que realmente le importan. Si para usted es más importante que su cantante favorito le dio like a su foto en Instagram que haber sido reconocido como el empleado del mes, escriba sobre eso. Es su escala de valores y no la de los demás.

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Personas de la Universidad de California de Berkeley como Robert Emmons, que saben más de esto que yo, aseguran que es importante tomarse el tiempo necesario para llenar este diario, hacerlo con calma y describir con detalles (dibujos, imágenes, colores) cada situación, para que sea más beneficioso.

Para mí ya es un hábito. Al principio lo hacía todas las noches antes de dormir, pero ahora me funciona mejor hacerlo los domingos en la tarde o en un espacio libre que tenga en la semana para escribir todo lo que quiera, hacer dibujitos y ser feliz. Inténtenlo y me cuentan cómo les va.


Ilustraciones de Susana Velasco